Epilepsia en Latinoamérica

Consumo de medicamentos antiepilépticos durante el embarazo

Es muy importante que no se pierda el control de las crisis durante el embarazo. Las crisis generalizadas representan un peligro para el bebé ya que pueden hacer que la madre se caiga y se dañe ella o el bebé.  Tal vez el bebé se vea privado de oxígeno, lo cual puede provocar daño cerebral o retraso en el desarrollo.  Asimismo, las crisis durante el embarazo se asocian con una mayor probabilidad de que se produzca un aborto espontáneo o parto de un mortinato, así como con un riesgo mayor de que el niño contraiga epilepsia.

Igualmente, el consumo de FAE durante el embarazo también presenta riesgos.  La preocupación principal son las anomalías congénitas (consulta la lista de malformaciones leves y graves que figura más arriba) y los trastornos cognitivos. Tomar más de un FAE o dosis más altas de un solo FAE aumenta el peligro.  Por lo tanto, debes buscar un equilibrio adecuado entre los riesgos de sufrir crisis y los riesgos de tomar medicamentos.

¡Cuidado! No cambies las dosis o dejes de tomar los medicamentos sin antes conversarlo con tu epileptólogo o neurólogo.

Evaluación del riesgo

La FDA ha establecido ciertas pautas con respecto a los efectos y los riesgos de los medicamentos en la reproducción y el embarazo. Estas pautas dividen los medicamentos en cuatro grupos (A, B, C y D). Todos los FAE pertenecen a la Categoría C y a la Categoría D, que se definen a continuación:

Medicamentos antiepilépticos de Categoría C

No se dispone de muchos estudios contundentes realizados con seres humanos para evaluar los efectos de estos medicamentos durante el embarazo.  Sin embargo, cuando se realizaron pruebas en animales preñados con algunos de estos medicamentos, las crías presentaron un riesgo aumentado de sufrir defectos de nacimiento.  Algunos de los medicamentos de esta categoría no se han estudiado en animales o seres humanos embarazados, lo cual significa que no podemos establecer con seguridad cuáles son los efectos que pueden presentar.  Con respecto a los medicamentos de esta clase, la FDA declara que: “En algunas situaciones, el medicamento puede, igualmente, ayudar a las madres y a los bebés más de lo que puede perjudicarlos”.

Algunos de los medicamentos que pertenecen a la Categoría C son:

  • etosuximida (Zarontin®)
  • felbamato (Felbatol®)
  • gabapentina (Neurontin®)
  • lacosamida (Vimpat®)
  • lamotrigina (Lamictal®)
  • levetiracetam (Keppra®)
  • oxcarbazepina (Trileptal®)
  • pregabalina (Lyrica®)
  • rufinamida (Banzel®)
  • tiagabina (Gabitril®)
  • vigabatrina (Sabril®)
  • zonisamida (Zonegran®)


Medicamentos antiepilépticos de Categoría D

Los estudios realizados en seres humanos y otros informes indican que algunas mujeres embarazadas que consumieron los medicamentos de esta categoría tuvieron bebés que nacieron con problemas relacionados con la medicina. La FDA concluye que: “En algunas situaciones, el medicamento puede, igualmente, ayudar a la madre y al bebé más de lo que puede perjudicarlos”.

Algunos de los medicamentos que pertenecen a la Categoría D son:

  • carbamazepina (Tegretol®, Carbatrol®)
  • clonazepam (Klonopin®)
  • diazepam (Valium®)
  • lorazepam (Ativan®)
  • fenobarbital (Luminal®)
  • fenitoína (Dilantin®, Phenytek®)
  • primidona (Mysoline®)
  • topiramato (Topamax®)
  • ácido valproico (Depakote®)

Las categorías de embarazos de la FDA implican que los medicamentos de la Categoría D se asocian con riesgos más altos que los de la Categoría C.  Es importante observar que las crisis en una mujer embarazada pueden también dañar al niño en su vientre.  Se debe buscar un equilibrio adecuado entre los riesgos de las crisis y los riesgos del consumo de medicamentos antiepilépticos.

 

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