Epilepsia en Latinoamérica

Después de quedar embarazada

Apenas una mujer sospeche de que puede estar embarazada, es importante que se ponga inmediatamente en contacto con su obstetra y epileptólogo, ya que será necesario que le hagan un seguimiento minucioso.  Entre las preocupaciones especiales, estarán la medicación y la evaluación del feto.

Hay que continuar tomando la medicación

No se debe alterar las dosis ni dejar de tomar los medicamentos sin analizar el régimen de medicación con los médicos, dado que las crisis durante el embarazo pueden poner en riesgo la vida de la madre y del bebé.  Los niveles de FAE en sangre deben controlarse frecuentemente y se deben ajustar las dosis, ya que el embarazo altera el metabolismo y puede hacer que la degradación y excreción del medicamento se produzcan más rápidamente, lo cual derivaría en crisis epiléptica.

Si llega a tener una crisis, ¡no hay que entrar en pánico!  La mayoría de las mujeres que sufren crisis durante el embarazo tienen bebés normales y saludables.  Pero debe de informar a su epileptólogo inmediatamente y de continuar tomando los medicamentos según las dosis recetadas.

Pruebas fetales 

Tal vez convenga consultar con el obstetra sobre la realización de pruebas fetales que permiten la detección temprana de ciertas anomalías congénitas.  Algunas de esas afecciones pueden requerir atención especial durante el embarazo.  Por ejemplo, ciertos estudios sugieren que los niños con espina bífida tienen mejores resultados si se los somete a cirugía prenatal.  Otras afecciones, como determinadas malformaciones cardíacas, pueden requerir cirugía inmediata o un equipo especializado durante el parto para que el bebé tenga las probabilidades más altas de sobrevivir.  El diagnóstico oportuno permitirá a los médicos reunir a ese equipo y seleccionar el centro médico adecuado para el parto. Las pruebas incluyen:

  • Alfafetoproteína materna: esta prueba, que se realiza entre la semana 15 y la 22, indica las probabilidades de que se presenten ciertas anomalías congénitas (como los defectos del tubo neural) o trastornos genéticos.  Si la prueba arroja resultados anómalos, puede ser necesario realizar pruebas de diagnóstico adicionales para clarificar las anomalías.
  • Ecografía de nivel II (estructural): se trata de una ecografía detallada que se realiza entre la semana 16 y la 20 para evaluar anomalías estructurales en el feto.
  • Amniocentesis: este procedimiento, que se realiza entre la semana 15 y la 20, supone la extracción de una pequeña muestra del fluido que rodea al feto, el cual se evalúa en busca de indicadores de síndrome de Down, defectos del tubo neural y otras anomalías.


Hay que confeccionar un plan de parto

Un plan de parto es un documento que detalla los cuidados individualizados que desea recibir la mujer durante el trabajo de parto y el alumbramiento.  (Para ver la plantilla de un plan de parto, visita: http://www.womenshealthcaretopics.com/pregnancy/pregnancy_77.html).

El plan de parto, que está diseñado para facilitar la comunicación con el equipo médico (obstetra y neurólogo/epileptólogo) durante el alumbramiento, debe compartirse con todas las partes involucradas al menos un mes antes de la fecha de parto. En ese momento, asegúrate de llevarlo contigo al hospital para el parto.

Antes de confeccionar un plan de parto, se recomienda tener en cuenta lo siguiente: es recomendable que la mujer dé a luz en un hospital; no es conveniente que haga un parto acuático.  Y el hecho de que tenga epilepsia no es motivo (en sí mismo) para inducir el parto o realizar una cesárea.

 

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