Epilepsia en Latinoamérica

Neuroestimulación: Tratamientos experimentales para la epilepsia

La investigación médica continua sobre la epilepsia ha generado posibilidades nuevas y emocionantes.  Una de ellas es la neuroestimulación, o la neuroterapia eléctrica, que en la actualidad constituye un tratamiento habitual para la enfermedad de Parkinson y el temblor esencial.

Una empresa llamada Medtronic® realizó ensayos clínicos utilizando estimulación cerebral profunda en pacientes con crisis epilépticas parciales que no responden al tratamiento.  Durante todo el estudio, se emitieron impulsos eléctricos a través de electrodos implantados en ambos lados del cerebro y se demostró que éstos producían leves mejoras en el control de las crisis.

Otra empresa, Neuropace,® Inc., realizó ensayos clínicos con su dispositivo Responsive Neurostimulator®.  El dispositivo se probó en pacientes que sufrían crisis epilépticas parciales que no respondían al tratamiento y que se originaban en una o dos áreas del cerebro.  Se colocaron electrodos sobre esas áreas y se conectaron a una pequeña computadora implantada en el cráneo.  La computadora se programó para reconocer crisis convulsivas y responder mediante la emisión de impulsos eléctricos. En un ensayo fundamental, la frecuencia de las crisis se redujo en un 37,9 % para pacientes que utilizaron el dispositivo, en comparación con un 17,3 % para aquellos que recibieron un tratamiento simulado.  Dado que estos dispositivos se encuentran actualmente sometidos a la revisión de la FDA, aún no están disponibles para el uso clínico.  No obstante, estas y otras terapias experimentales se están probando en pacientes epilépticos en ensayos clínicos.

Ya que para acceder a uno de estos dispositivos debes participar en un estudio, tal vez en algún momento evalúes la posibilidad de inscribirte en uno. Sin embargo, debo sugerirte que lo pienses detenidamente.  Dado que el tratamiento es experimental, aún no se han identificado todos los posibles riesgos, (igualmente, el equipo médico te supervisará atentamente y te retirará del estudio si considera que alguno de los efectos secundarios puede ser perjudicial).  En cuanto a los aspectos positivos, serás uno de los primeros en tener acceso a un tratamiento nuevo y tal vez descubras que ofrece un alivio mayor para tus síntomas.  Y quizás puedas ayudar a otros pacientes epilépticos “abriendo un camino” que conduce hacia una control más eficaz de las crisis.  Desde luego, deberás analizar e investigar mucho antes de tomar la decisión “adecuada” para ti.

 

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